sábado, 9 de abril de 2011

DIETA PARA COMBATIR EL ESTREÑIMIENTO

Para luchar contra el estreñimiento, los especialistas recomiendan seguir una dieta rica en fibra, hacer ejercicio y evitar el estrés.
Se trata de un molesto invitado que aparece cuando menos se espera (en un viaje, durante el cambio de estación, al iniciar una dieta de adelgazamiento…) y que tiene una gran tendencia a convertirse en un trastorno crónico.

El ritmo deposicional varía mucho de una persona a otra. Se considera normal acudir al baño entre tres veces por semana y tres veces al día. El hecho de no acudir a diario no quiere decir que se sufra estreñimiento.

SÍNTOMAS
Para que se dé este trastorno, la frecuencia debe ser inferior a tres veces por semana. Las heces, además, deben ser duras y expulsarse con esfuerzo. También puede sufrirse dolor anal durante la evacuación, sensación de hinchazón abdominal y cefaleas. Cuando esta situación se alarga durante más de dos semanas, se considera estreñimiento crónico.

CONSECUENCIAS
Cuando el estreñimiento aparece a menudo, aumenta el riesgo de sufrir hemorroides, fisuras anales, hinchazón abdominal y aparición de gases. En ocasiones, favorece la aparición de trastornos como las infecciones de orina y la obstrucción intestinal.

FACTORES QUE PUEDEN INFLUIR
Además de la dieta, hay otra serie de factores que pueden influir en el ritmo deposicional:
Estrés
Los nervios acentúan el estreñimiento, hasta el punto de reducir la frecuencia de la evacuación. Si este es tu caso, te favorecerá realizar técnicas de relajación, como ejercicios de respiración, yoga, tai chi, etc.
Sedentarismo
Si no se hace ejercicio con regularidad, los músculos del abdomen se relajan y el intestino se vuelve perezoso. El deporte estimula el tránsito intestinal, además de fortalecer la musculatura. Para beneficiarse de estos efectos, basta con andar una media hora al día.
Problemas médicos
El estreñimiento también puede ser la consecuencia de un problema de colon o de una disfunción del suelo pélvico. Algunos medicamentos, como la codeína (tomado como antitusivo o como calmante), también pueden provocarlos.
Sobrepeso
Pesar más de la cuenta atrofia la musculatura y ralentiza el tránsito intestinal. Para adelgazar, sin embargo, no se recomienda reducir drásticamente los alimentos grasos, ya que puede producirse un efecto rebote y aumentar el estreñimiento todavía más.

LA CLAVE ESTÁ EN LA DIETA
Los especialistas coinciden en señalar la falta de fibra en la dieta como principal causante de este trastorno. La fibra es un residuo no digerible, por lo que, al no ser absorbido por el organismo, se elimina íntegramente, favoreciendo la expulsión de las heces. Se recomienda un consumo de entre 25-30 g. de fibra al día. Para conseguir esta cantidad, es conveniente seguir estos consejos:
Fruta
Se debe tomar entre dos y tres piezas de fruta al día. Prácticamente todas las variedades son ricas en fibra, aunque destacan las naranjas, el kiwi, las frutas del bosque, los higos y ciruelas secas, las uvas pasas, la granada...Siempre que sea posible, se aconseja tomar las frutas con piel. Cuando se preparan en zumo, las frutas pierden la mayor parte de su contenido en fibra, por lo que resulta más recomendable tomarlas enteras. Los frutos secos también cuentan con una gran cantidad de este saludable nutriente.
Verduras
La cantidad recomendable es de dos raciones diarias de verduras, una de ellas en forma de ensalada. El brócoli, la col, la coliflor y las alcachofas son verduras que contienen mucha fibra, aunque, en personas sensibles, puede causar flatulencias. En estos casos, se pueden sustituir por otras más suaves como las judías verdes, las espinacas y las acelgas. En cuanto a la forma de cocción, lo más recomendable es cocinarlas al vapor, al horno o a la plancha.
Alimentos integrales
Se recomienda tomar dos raciones al día. Los cereales de desayuno, la pasta, el pan y el arroz integrales contienen salvado, un nutriente imprescindible a la hora de luchar contra este problema.
Legumbres
Son los alimentos que contienen más fibra, por lo que se aconseja incluirlos tres veces por semana como mínimo. Las lentejas y los garbanzos, cocinados sin grasa y acompañados con verduras, pueden solucionar, por sí solos, numerosos problemas de estreñimiento. Las judías blancas, a veces, son flatulentas, por lo que no conviene abusar de ellas.
Dos litros de agua
No hay que olvidar que la fibra, para que resulte efectiva, debe acompañarse con una abundante cantidad de líquido. Es conveniente, por lo tanto, beber un mínimo de 2 litros de agua al día.
Alimentos que restriñen
El exceso de alimentos refinados (pan, pasta y arroz blanco), platos precocinados (pizzas, “nuggets” de pollo, patatas fritas, etc.) y bollería industrial está detrás de la mayoría de casos de estreñimiento crónico. Tampoco se recomienda tomar azúcar, caramelos y quesos curados en exceso.

UN RITUAL A TENER EN CUENTA
En ocasiones, el estreñimiento es la consecuencia de los malos hábitos a la hora de ir al lavabo. Estos consejos te ayudarán a combatirlo fácilmente:
A la misma hora. Para educar el reflejo de evacuación, debes visitar el baño a diario y, preferentemente, a la misma hora, aunque no tengas ganas de ir.
Duración. No es recomendable permanecer sentado más de 10 minutos, ya que si superas este tiempo, aumenta el riesgo de sufrir hemorroides o fisuras anales. Si no logras la deposición, es mejor dejarlos para otro momento.
Atiende a la llamada. No debes reprimir la necesidad de evacuación (por falta de tiempo, por no encontrarte en casa, etc.). Si lo haces con frecuencia, corres el riesgo de acabar sufriendo estreñimiento.

¿SÍ O NO A LOS LAXANTES?
Casi la mitad de las personas con estreñimiento recurren a los laxantes para corregirlo. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que este tipo de fármacos deben tomarse bajo control médico, ya que algunos de ellos pueden causar efectos secundarios.
Laxantes que aumentan el contenido intestinal. Se trata de la metilcelulosa, las semillas de plantago, el agar-agar...Al incrementar el tamaño de las heces, estimulan su eliminación. Aunque tardan varios días en hacer efecto, son muy eficaces y prácticamente no causan efectos secundarios si se toman con abundante agua.
Osmóticos. Son los sulfatos, las sales de magnesio, etc. Al retener el agua en el intestino, ablandan las heces, facilitando su expulsión. Son más rápidos que los anteriores, ya que su efecto se observa a las tres o cuatro horas de su ingestión.
Estimulantes. Compuestos por sustancias vegetales como el aloe vera, estimulan la mucosa intestinal y las contracciones musculares de las paredes intestinales. Si compras o consumes jugo de aloe vera te aconsejo que utilices productos que no contengan aloína para no tener ningún problema de diarrea o dolor abdominal.
Reblandecedores. El más utilizado es el aceite de parafina. Al suavizar el bolo fecal, facilitan su paso por el intestino y su posterior expulsión.
De acción local. Se trata de los conocidos supositorios de glicerina. Se aconseja recurrir a ellos únicamente de forma puntual. 
CÓMO ACTUAR SI ERES CELIACO/A

Uno de cada cien personas sufre este trastorno, que tan sólo puede combatirse eliminando totalmente este proteína de la dieta. Un buen diagnóstico y una alimentación basada en productos frescos y naturales son las medidas más indicadas para mejorar la calidad de vida de quien lo padece.
Sus síntomas son difusos, por lo que no siempre es fácil de detectar. Un niño que no crece lo suficiente, un adulto con diarreas persistentes...La tolerancia al gluten, también conocida por el nombre de celiaquía, es una dolencia que suele estar infradiagnosticada, por lo que es necesario estar atentos a sus señales.
La celiaquía es un trastorno autoinmune, es decir, una reacción adversa y permanente que presenta el organismo cuando se ingiere alimentos con gluten, una proteína vegetal muy presente en la dieta. Es una dolencia de base genética, por lo que es habitual que, en la misma familia, hayan varios miembros que la sufran.
Esta reacción produce la atrofia de unas vellosidades que se encuentran en el intestino delgado, lo que, además de provocar molestias digestivas, dificulta la absorción de los nutrientes, circunstancia que, a la larga, puede causar malnutrición y problemas de crecimiento en los niños.
Esta enfermedad tan sólo afecta a las personas predispuestas genéticamente a ello. Suele manifestarse, principalmente, entre los primeros 6 meses y 2 años de vida (coincidiendo con la introducción de los cereales en la dieta) y, en la edad adulta, entre los 20 y los 40 años.
Los síntomas son diferentes según la edad en la que aparezca la enfermedad. En adultos, por ejemplo, es frecuente sufrir molestias digestivas (dispepsia, dolor abdominal, vómitos, diarrea crónica con deposiciones grasas o, rara vez, estreñimiento…), pérdida de peso, dolores articulares, irritabilidad, etc. En los niños, además de los problemas digestivos descritos anteriormente, se pueden observar retraso en el crecimiento, introversión, hiperactividad, etc.

CÓMO DETECTARLA
La única prueba que puede confirmar la existencia de este trastorno es la biopsia intestinal. Como apoyo del diagnóstico, también se suelen realizar análisis para detectar en la sangre la presencia de unas sustancias que produce el organismo del celíaco cuando toma gluten.

QUÉ HACER
Tan sólo existe un tratamiento que puede llevar a cabo un celíaco: eliminar el gluten en su dieta. Aunque, en teoría, parece una medida sencilla, a la práctica no lo es tanto ya que son muy numerosos los productos que cuentan con gluten en su composición. Es necesario, por lo tanto, organizarse bien y, sobre todo, adquirir la información necesaria para no cometer errores. Hay que tener en cuenta que la eliminación del gluten en la dieta debe ser total ya que, aunque se ingiera en pequeña cantidad, el daño puede ser el mismo.
Alimentos con gluten
Esta proteína vegetal se encuentra en determinados cereales: en el trigo, la cebada, el centeno, el triticale (un híbrido entre trigo y centeno), el kamut (una variedad del trigo) y la avena. Todos aquellos productos fabricados con alguno de estos ingredientes (cereales de desayuno, pasta, pan, pizzas, bollería, pasteles…), por lo tanto, deben ser eliminados de la dieta o sustituirlos por productos realizados con cereales sin gluten.
Leer las etiquetas
Hay que tener en cuenta que algunos productos elaborados (como determinados yogures aromatizados, chocolates, salsas, platos precocinados, etc.) pueden tener gluten en su composición, aunque sea en cantidades muy pequeñas. Por esta razón, es muy importante asegurarse examinando bien las etiquetas de cada uno.
Símbolos oficiales
En el mercado encontrarás numerosos productos sin gluten que sustituyen a la perfección a aquellos que no pueden tomar los celíacos. Suelen identificarse por distintos símbolos. Algunos de ellos están establecidos por los propios fabricantes o los supermercados. La mejor opción, es sin embargo, recurrir a estos símbolos oficiales:
Espiga barrada. Es el símbolo internacional y está establecido por el Codex Alimentario. Permite un contenido de gluten de hasta 100 ppm (partes por millón).
Marca “Controlado por FACE”. Pertenece a la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) y garantiza un contenido máximo de gluten de 10 ppm.
Cocina casera
Para mayor seguridad, lo mejor para los celíacos es apostar por los alimentos frescos y naturales preparados en casa. 
TODO LO QUE PUEDES HACER PARA MANTENER SANO TU COLON

Es el extremo final del aparato digestivo y su misión es almacenar los residuos y prepararlos para que sean eliminados por el organismo. Para que funcione adecuadamente, es necesario prevenir todos aquellos trastornos que pueden afectarlo.
El colon ocupa un papel muy destacado en la salud de todo el cuerpo. Todo aquello que perturbe su buen funcionamiento, repercute en nuestra salud general, desde el frecuente colon irritable hasta la molesta colitis.

SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE
También conocido por el nombre de colon irritable, lo sufre más frecuentemente las mujeres. No se trata de un problema grave, pero puede influir negativamente en la calidad de vida de quien lo padece.
Se trata de un trastorno que afecta los movimientos del intestino, pues sus músculos pueden moverse con demasiada fuerza o bien todo lo contrario, con extrema debilidad, provocando cambios en el ritmo intestinal. No se sabe a ciencia cierta que elementos son los que provocan estas alteraciones, aunque se baraja la posibilidad de que se trata de factores psicológicos (como la ansiedad, estrés…), gastroenteritis, intolerancias alimentarias, factores genéticos, etc.
Los síntomas más característicos son los cambios en el ritmo intestinal (episodios de diarrea alternados con otros de estreñimiento) y la hinchazón abdominal. También pueden sufrirse molestias como la flatulencia, la necesidad urgente de evacuar después de cada comida, espasmos en el abdomen, etc.
Hay una serie de alimentos que, sin bien no son la causa directa de este trastorno, pueden agravar los síntomas. Los que habitualmente provocan más molestias son los lácteos (leche, queso…), café, el chocolate, las bebidas alcohólicas o con gas, verduras flatulentas (col, puerro, alcachofas…), especias, bollería industrial, etc.
Los alimentos beneficiosos son todos aquellos que ayudan al desarrollo de las bacterias beneficiosas que hay en el sistema digestivo: kiwi, salvado de trigo, judías verdes, acelgas, etc.
También es conveniente evitar el estrés y hacer ejercicio, ya que el sedentarismo agrava los síntomas. Caminar a buen paso un mínimo de media hora al día es un excelente preventivo.

ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL
Con este nombre se conocen dos enfermedades de tipo crónico muy parecidas y que afectan al intestino: la colitis ulcerosa (que aparece en el intestino grueso) y la enfermedad de Crohn (en cualquier parte del tubo digestivo)
Los síntomas en este tipo de enfermedades suelen darse períodos de actividad (también llamados brotes) y de inactividad. En las fases de actividad suelen sufrirse dolor abdominal, diarrea, vómitos, fiebre, pérdida de apetito, disminución de peso, etc. En el caso de la colitis ulcerosa, el síntoma más característico es la diarrea con mucosidad, en ocasiones, con sangre en las heces.
Hay que mantener una dieta completa y equilibrada para evitar la desnutrición, algo muy frecuente en estas enfermedades. Para ello, se debe mantener una alimentación rica en proteínas (lácteos, huevos, carnes, pescados…), calcio (lácteos), y hierro (carnes rojas y frutos secos). A pesar de ello, si hay algún alimento en particular que no sienta demasiado bien, convendrá evitarlo.

MEDIDAS QUE FUNCIONAN
Para mantener el colon en buen estado, es conveniente seguir estos consejos:
Orden en las comidas. Es importante respetar los horarios de las comidas y comer despacio y en un ambiente relajado.
Digestiones tranquilas. También se recomienda reposar tras las comidas y acostarse un mínimo de dos horas después de haber cenado.
Evitar los excesos. Es mucho mejor comer con más frecuencia y menor cantidad que hacer dos o tres comidas muy copiosas al día.
Dieta sana. Es conveniente preparar las comidas con alimentos frescos y naturales, evitando los precocinados.
Agua y fibra para combatir el estreñimiento. Los alimentos ricos en fibra ayudan a regular el tránsito intestinal sin resultar irritantes, como la mayoría de laxantes. Alimentos como toda la fruta y la verdura, legumbres, etc., y los suplementos dietéticos como el aloe vera, el salvado de avena o el plantago, son, por lo tanto la solución ideal contra el estreñimiento. También es importante beber una cantidad suficiente de agua (2 litros y medio) para mejorar la acción laxante de la fibra y también para combatir la deshidratación, en el caso de que se sufra diarrea. 
CÓMO COMBATIR LOS PROBLEMAS DIGESTIVOS

De la digestión nadie se acuerda hasta que causa molestias, gases, dolor abdominal, estreñimiento... Revisar nuestra dieta y realizar ejercicio de forma regular nos puede ayudar a regular el ritmo intestinal y estimular la digestión.
Si, después de comer, notas hinchazón abdominal, dolor o gases, es posible que el proceso no se esté realizando correctamente. En este caso, se recomienda adoptar unos sencillos hábitos higiénico-dietéticos y, si los trastornos persisten, acudir a un especialista.

La mala digestión, también llamada dispepsia, es la incapacidad de digerir correctamente los alimentos. Las personas que la sufren tienen unas digestiones lentas y pesadas y presentan síntomas como gases, acidez, dolor en la boca del estómago, pesadez abdominal, etc. Estas son las causas más frecuentes.

Enfermedades como la úlcera gástrica o de duodeno, problemas en la vesícula, gastritis crónica, la presencia de la bacteria Helicobacter Pylori, pirosis (reflujos ácidos en el esófago), intolerancias digestivas, etc., tienen como síntoma principal, las alteraciones en el proceso digestivo.

Comer en exceso o demasiado rápido, abusar de los alimentos grasos o muy especiados, de las bebidas con gas y del alcohol, picar entre horas, etc., son costumbres que obligan al estómago a trabajar con un mayor esfuerzo, lo que aumenta el riesgo de sufrir indigestión.

Los nervios pueden alterar negativamente el funcionamiento de nuestras digestiones. Tal como afirma el dicho, para disfrutar de una buena calidad de vida necesitamos “tranquilidad y buenos alimentos”.

Según los especialistas en el aparato digestivo, dos son los puntales sobre los que se debe sustentar la buena salud de nuestro estómago: la dieta y el ejercicio.

LA IMPORTANCIA DE LA DIETA
No hay nada peor para la digestión que seguir una dieta seca y grasa. Por el contrario, una dieta rica en alimentos con fibra y agua nos asegura una buena motilidad intestinal, agilizando la digestión y evitando problemas como los calambres, la inflamación abdominal, el estreñimiento, la diverticulosis, etc. Para ello se recomienda beber un mínimo de litro y medio de agua al día y tomar una cantidad suficiente de alimentos ricos en fibra como son la fruta y las verduras crudas o poco hechas, la fruta, el pan, la pasta y el arroz integrales y las legumbres.

A la hora de cocinar los alimentos, se aconseja evitar los fritos y, en su lugar, apostar por el horno, la cocción al vapor, el wok y la plancha. En cuanto a las verduras, se aconseja tomarlas crudas, en la ensalada, al menos una vez al día.

Si en alguna comida, por cualquier razón, nos hemos pasado de la raya, será conveniente recuperar el equilibrio en la próxima ingesta con platos ligeros y desintoxicantes como sopa de verduras, ensalada, pollo o pescado a la plancha, fruta…

HACER EJERCICIO
Correr, nadar, ir en bicicleta, bailar, pasear...Cualquier tipo de actividad física es beneficiosa, siempre y cuando se practique con regularidad. Y es que llevar una vida activa no sólo nos permite estar en forma, sino que también ayuda a mejorar las funciones digestivas desde distintos frentes.

Alivia las molestias. Está comprobado que muchos de los síntomas de la indigestión desaparecen gracias al ejercicio. Problemas como el estreñimiento y la hinchazón pueden prevenirse en cuanto se deja a un lado el sedentarismo.
Agiliza la digestión. Un reciente estudio ha demostrado que caminar al menos 10 minutos después de las comidas alivia el estreñimiento, ya que los movimientos que realiza el cuerpo y la misma fuerza de gravedad, al estar de pie, facilita el paso de los alimentos por el intestino. Hacer ejercicio, además, fortalece los músculos abdominales.
Calma los nervios. El ejercicio, además, reduce el estrés, por lo que practicarlo puede servir de gran ayuda a las personas que tienen malas digestiones por culpa de la tensión nerviosa. 
CÓMO COMBATIR LOS PROBLEMAS DIGESTIVOS POR NERVIOS

Millones de personas sufren lo que se denominan trastornos funcionales digestivos, alteraciones crónicas que aparecen sin causa aparente y que, en la mayoría de ocasiones, están muy ligadas a problemas emocionales, como el estrés. Aunque hay fármacos que pueden aliviar los síntomas, para erradicar el problema, es necesario cambiar algunos de nuestros hábitos.
Diarreas antes de un examen, sensación de tener un nudo en el estómago al hablar en público...quien más quien menos ha sufrido este tipo de síntomas ante una situación de estrés. Por esta razón, al estómago también se le llama "el segundo cerebro", ya que hay una gran conexión entre las emociones y el funcionamiento digestivo. No en vano ambos órganos utilizan el mismo neurotransmisor: la serotonina (también conocida por el nombre de hormona del bienestar) cuyo déficit puede provocar igualmente, problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión...) y digestivos (colon irritable, acidez, colitis...).

LAS MOLESTIAS MÁS FRECUENTES
Investigaciones recientes han demostrado que el estrés ralentiza el vaciado del contenido del estómago al intestino (dificultando la digestión) y, al mismo tiempo, acelera el tránsito al nivel del colon (provocando diarreas, entre otros síntomas). Estas son las molestias digestivas más relacionadas con la tensión nerviosa:

Síndrome del intestino irritable
Es un conjunto de síntomas que aparecen como consecuencia de un mal funcionamiento crónico del intestino. Suele causar dolores abdominales, gases, episodios de diarrea y/o estreñimiento, etc. Se trata de un trastorno funcional, es decir, que no obedece a ninguna causa orgánica detectable, por lo que es difícil de diagnosticar.
Dispepsia
También conocida por el nombre de indigestión, las personas que la sufren tienen la impresión de que su sistema digestivo funciona lentamente. Provoca síntomas como dolor en la parte superior y central del estómago (retortijones), ardor, hinchazón estomacal por la presencia de gases, pesadez, acidez, náuseas, vómitos, eructos frecuentes...Es habitual que los síntomas se acentúen durante épocas de estrés.
Acidez
Es un reflujo ácido que sube desde la boca del estómago hacia la garganta. Se trata de una dolencia que está muy relacionada con la dispepsia (en el 50% de los casos se padecen de forma simultánea). Suele agravarse tras una comida copiosa y con la presencia de una hernia de hiato.
Gastritis
Se trata de una irritación de la mucosa del estómago producida por un exceso de secreción ácida. Las comidas fuertes, la toma de medicamentos antiinflamatorios o una bacteria gástrica llamada Helicobacter Pilory agudizan todavía más los síntomas.

QUÉ HACER
Cuando nos encontramos ante estos síntomas, lo primero que debemos hacer es acudir a la consulta del especialista para descartar la presencia de alguna causa física que los provoque. Cuando no hay ninguna, esta serie de recomendaciones, puede mejorar los síntomas.
Tranquilizantes Naturales
Las infusiones de plantas naturales además de resultar digestivas, te ayudarán a calmar los nervios, como la tila, la manzanilla, la albahaca, la rosa silvestre, y el lúpulo, entre otras. Sustituye el café por la infusión de alguna de estas plantas y te sentirás mucho mejor.
Comer Con Calma
Es importante realizar nuestras comidas en un ambiente tranquilo y agradable, sin prisas y sin nada que nos distraiga (televisión, lectura, etc.). Mejoraremos la digestión y evitaremos el riesgo de sufrir problemas estomacales.
Buenas Digestiones
Tras las comidas, es necesario evitar los esfuerzos (como la práctica de deportes de intensidad alta), pero tampoco es conveniente estirarse en la cama o en el sofá (aumenta el riesgo de reflujo). Una actividad normal o un breve paseo es lo más adecuado. Tras la cena, hay que esperar un mínimo de dos horas antes de irse a dormir.
Deporte
La práctica habitual de ejercicio suave (caminar, nadar, ir en bicicleta, etc.), además de combatir el estrés, nos ayudará a prevenir el estreñimiento y puede aliviar el dolor abdominal.
Mejorar Hábitos De Sueño
Dormir poco o hacerlo de forma poco reparadora puede influir negativamente en este tipo de trastornos. Por esta razón, se aconseja tener pautas fijas de sueño (acostarse y levantarse siempre a la misma hora) y dormir un mínimo de 7-8 horas al día.
Relajación
Todo aquello que permita desconectar del estrés diario y recuperar la calma puede ayudarnos, desde practicar yoga a taichi, pasear al aire libre, escuchar música o leer un buen libro.

CÓMO FACILITAR LA DIGESTIÓN
Si tienes las digestiones lentas y pesadas, estos consejos te ayudarán a agilizarlas y evitar molestias como gases, dolor, etc.
Horario fijo. Realiza las comidas principales siempre a las mismas horas. Lo ideal es hacer cinco comidas al día (las tres principales y dos tentempiés a media mañana y a media tarde). Evita, sin embargo, el picoteo, ya que sometes al estómago a un sobreesfuerzo.
Temperatura. Los platos fríos (ensaladas, ensaladillas...), sobre todo si se toman al principio, como entrante, resultan díficiles de digerir. Es mejor empezar por una comida tibia o caliente.
Alimentos y comidas indigestos. Se trata de preparaciones demasiado grasas o especiadas, el alcohol, los condimentos ácidos (vinagre, limón...), las bebidas gaseosas y/o azucaradas, etc.
Cocidos, mejor que crudos. Si tienes el estómago delicado, debes cnsumir las hortalizas y verduras mejor cocidas que crudas. Lo mismo podemos decir de la fruta. Si te resulta indigesta, puedes tomarla en compota.
Masticación. Si los alimentos llegan al estómago convenientemente masticados, la digestión resultará más fácil. También es importante ensalivarlos bien, ya que la saliva contiene una enzima que ayuda a digerirlos.

¿Sabías que...
La respiración abdominal es una forma de respirar muy útil para relajar los nervios y aliviar los síntomas producidos por dolencias como trastornos digestivos y problemas intestinales. Observa cómo se hace...
Colocación. Para realizar la respiración abdominal, debemos estar cómodos, ya sea estirados sobre una superficie no demasiado blanda, sentados sin apoyar la espalda o de pie. Se aconseja cerrar los ojos para conseguir una mayor concentración.
Técnica. A continuación, colocaremos la mano izquierda sobre el pecho y la derecha sobre el abdomen e inspiraremos lentamente, intentando levantar el diafragma. Sabremos si la respiración es abdominal si la mano derecha sube y baja lentamente. Si lo hace la mano izquierda es señal de que no lo hacemos correctamente.
Duración. Para relajar el estómago, realizaremos entre 10 y 15 respiraciones completas. Una vez finalizado el ejercicio, podemos masajear la zona abdominal con la yema de los dedos. 
CÓMO REVITALIZARTE EN PRIMAVERA

En primavera, los días se van haciendo más largos y más cálidos. El organismo requiere ajustarse al cambio de estación de invierno a primavera, atravesando un período en el que suele ser habitual la aparición de ciertos trastornos, tales como la astenia primaveral, procesos gripales, rebrotes de alergias, debilitamiento y deshidratación del cabello y piel, etc.
En Forever Living puedes encontrar diversos productos con los elementos más adecuados para cada estado carencial en concreto.

REVITALIZA TU TONO VITAL
Para situaciones de cansancio, decaimiento y falta de tono vital.
Son los principales síntomas de la astenia Primaveral que afecta a 1 de cada 10 personas. Ocasionada por una disminución de betaendorfinas en el plasma, sustancias que regulan el sistema de bienestar-malestar dando lugar a los síntomas mencionados. Asimismo se plantean problemas de estado de ánimo como nostalgia, tristeza, apatía.

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REVITALIZA TUS DEFENSAS
Para situaciones de debilitamiento sistema inmunológico.
Los cambios bruscos de temperatura, la floración de plantas y, por tanto, aparición del polen, etc, atacan al sistema inmunológico ocasionando procesos gripales y catarrales.

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REVITALIZA TU CABELLO
Para situaciones de debilitamiento, caída del cabello y falta de hidratación.
Con el cambio de estación perder un poco de cabello es fisiológico, ya que se arrastran todos los cabellos que han terminado su ciclo vital. Aún así, es un momento para rehidratar el cabello y darle un mayor cuidado en preparación al verano.

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Pulpa de Aloe Vera + Bee Polen + Champú de Aloe y Jojoba + Acondicionador de Aloe y Jojoba + Aloe Activador (Cómo tratamiento anticaída)

REVITALIZA TU PIEL
Para situaciones de sequedad y problemas cutáneos.
De igual forma que ocurre con el cabello, la primavera es una estación de cambios en la que la piel debe rehidratarse después de haber pasado el invierno. Es el momento de empezar a preparar la piel para el verano y su exposición al sol. Se ha de prestar atención a los primeros soles fuertes. La piel no está preparada y pueden ser muy nocivos.

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TENDENCIA A ENGORDAR, CANSANCIO…¿Y SI ES UN PROBLEMA DE TIROIDES?

Cuando el tiroides no funciona bien, el cuerpo ve alteradas muchas de sus funciones. Kilos de más, apatía, fatiga injustificada o, todo lo contrario, irritabilidad, tendencia a adelgazar e hiperactividad son señales que nos pueden hacer sospechar de la presencia de algún trastorno en esta glándula.
A pesar de que se trate de una dolencia fácil de diagnosticar (tan sólo se requiere un análisis de sangre), sus síntomas son tan generales que no siempre se achacan a un problema de salud.

El tiroides es una glándula de pequeño tamaño (tiene unos 5 cm de diámetro), pero que juega un papel importante en el buen funcionamiento de nuestro organismo. Situada en la base del cuello, el tiroides fabrica unas hormonas (entre ellas, la tiroxina) que regula la velocidad a la que debe funcionar el cuerpo. Si no actúa correctamente, puede dar lugar a dos trastornos: el hipotiroidismo, cuando la glándula tiroides fabrica menos hormonas de lo normal, y el hipertiroidismo, cuando hace en exceso.

SÍNTOMAS DE HIPOTIROIDISMO
Estos desarreglos hormonales se traducen en una serie de señales que, aunque es posible que resulten muy habituales, si se producen en conjunto, nos pueden hacer sospechar la presencia de este trastorno.
Apatía y depresión.
Se trata de un síntoma muy frecuente (se calcula que afecta al 95% de las personas que lo sufren). La glándula tiroides también regula las funciones mentales, por lo que, cuando falta, puede alterar sensiblemente el estado de ánimo. En el caso del hipotiroidismo, al principio de sufrirlo, se puede sentir apatía y fatiga injustificadas. Cuando el trastorno se cronifica, la apatía se agudiza todavía más y, en algunos casos, puede desembocar, incluso, en depresión.
Engordar incluso haciendo dieta.
A medida que va pasando el tiempo, es habitual que el cuerpo cambie, pero también hay que tener en cuenta que la ganancia de peso también es uno de los principales síntomas del hipotiroidismo. Al ralentizarse el metabolismo, las calorías se queman más lentamente y, aunque se reduzcan las cantidades, se gana peso de forma progresiva.
Estreñimiento.
Con el hipotiroidismo, la digestión funciona más despacio, provocando problemas a la hora de evacuar con regularidad.
Otras señales.
También se puede sufrir presencia de nódulos en el cuello, hinchazón en la cara, alteraciones en la voz, lentitud a la hora de hablar, sequedad de piel y cabello, adormecimiento de manos, calambres, aumento de flujo menstrual en mujeres y mayor sensibilidad al frío.

SÍNTOMAS DE HIPERTIROIDISMO
Aunque no es tan frecuente como el trastorno anterior, el hipertiroidismo también tiene unas señales muy características.
Adelgazar de forma súbita.
En este caso, el organismo trabaja de forma acelerada, por lo que las calorías se transforman en energía más rápidamente. Esto se traduce en pérdidas repentinas e injustificadas de peso que deben ponernos sobre aviso.
Taquicardia.
Suele ser el síntoma más frecuente y también el que más se debe vigilar, ya que puede provocar alteraciones cardíacas.
Irritabilidad.
Al segregarse un número excesivo de hormonas, el cerebro se acelera, provocando trastornos relacionados con el nerviosismo y la ansiedad. Por la misma razón también se puede sufrir insomnio.
Otros síntomas.
Asimismo, es posible que se de un aumento de la transpiración, fragilidad del cabello y de la piel, en las piernas, temblor en las manos, reglas irregulares y con poca cantidad de flujo, etc.

DIAGNÓSTICO
Para detectar tanto el hipo como el hipertiroidismo, basta con realizar un análisis de sangre. Se trata de una prueba que detecta los niveles de la hormona estimulante del tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) y de las hormonas tiroideas: tiroxina (T4) y triiodotironina (T3). La TSH está producida por la hipófisis y es la encargada de estimular la glándula tiroides para que segregue las hormonas T4 y T3.
Otras pruebas.
En el caso del hipertiroidismo será necesario, además, determinar la causa que hace que el tiroides funcione a una velocidad excesiva mediante pruebas como la palpación del cuello para determinar el tamaño de la glándula y la posible presencia de nódulos, la ecografía y la gammagrafía. En el 70% de los casos, la causa del hipertiroidismo es la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune que estimula la glándula tiroides haciéndola producir demasiada hormona. También puede deberse a nódulos tiroideos hiperactivos o a la tiroiditis (cuando la glándula tiroidea se inflama debido a un virus o a un problema inmune).
Hipotiroidismo e Hipertiroidismo subclínicos.
Cuando los niveles de TSH están elevados, pero las hormonas tiroideas están dentro de la normalidad, se le llama hipo o hipertiroidismo subclínicos. Esto sucede cuando, sin sufrir el trastorno, hay posibilidades de desarrollarlo en el futuro. Las personas a las que se les diagnostica no necesitan tratamiento, pero deben estar bajo observación médica.

TRATAMIENTO
Cuando se detecta el trastorno, el tratamiento irá encaminado a normalizar el funcionamiento de la glándula.
Hipotiroidismo. En este caso, el tratamiento es muy sencillo. Consiste en proporcionar la hormona tiroidea que falte mediante la toma diaria de una pastilla de levotiroxina (una forma farmacéutica de la tiroxina). En un primer momento se prescribirá la dosis más baja. Si no se restablecen los niveles normales, se aumentará la dosis. La terapia debe seguirse de por vida, aunque ya no se presenten síntomas.
Hipertiroidismo. En primer lugar, se prescriben fármacos que reducen el exceso de producción de la hormona. Tras un año y medio de medicación, se retiran los fármacos y se valoran los resultados. Si la enfermedad no remite, la segunda opción es el tratamiento mediante yodo radiactivo o la cirugía. Si existen nódulos es necesario revisarlos cada 6 o 12 meses. Si crecen demasiado se sospecha de que hayan podido malignizarse, deben extirparse.

YODO PARA PREVENIR EL HIPOTIROIDISMO
Un consumo adecuado (nunca excesivo) de yodo puede reducir las posibilidades de sufrir este trastorno. Estos son los alimentos que lo contienen en mayor cantidad.
Marisco y pescado de mar. Las almejas y berberechos (con 120 microgramos de yodo por 100 g de porción comestible), las cigalas, los langostinos, las gambas (con 90) y el mero (con 50) son las variedades más ricas en este mineral.
Algas. Las marinas son cinco veces más ricas en yodo que el agua de mar. Entre ellas, la que lo contiene en mayor cantidad son las variedades fucus y Kombu.
Verduras. El ajo contiene 90 microgramos, las acelgas y las judías verdes 35, la cebolla 20 y las setas 18.
Frutas. La piña, con 30 microgramos, es la que aporta más yodo. Le siguen la ciruela seca, el limón y la pera.
Sal yodada. Si sustituyes la sal común por la yodada, aumentarás, sin darte cuenta, el aporte de este mineral en tu dieta.

ALIMENTOS QUE SE DEBEN VIGILAR
Algunos alimentos, como el repollo crudo, los nabos, los cacahuetes y la mostaza pueden interferir con la capacidad del organismo para usar el yodo en la producción de hormonas tiroideas. Estos alimentos se conocen como “bociógenos”; sin embargo, no tienen ningún significado nutritivo a menos que se consuman en exceso. Sólo precipitan el bocio cuando la ingestión de yodo es deficiente. 
GINKGO BILOBA

Este árbol de un elevado significado místico para los chinos, japoneses y coreanos, reviste a la vez una importancia clínica extraordinaria, siendo la planta medicinal de origen chino más vendida actualmente en la misma China, en Europa y en Estados Unidos por sus diversos y notables efectos farmacológicos.
 Su enorme importancia comercial proviene de su apreciable y poderosa variedad de efectos fisiológicos que en unos casos revierten, y en otros casos retrasan, los procesos degenerativos característicos de la vejez y de las enfermedades crónicodegenerativas de elevada incidencia en la actualidad, ya que estimula poderosamente la vasta red de vasos circulatorios, con lo que aumenta el flujo sanguíneo hacia todo el cuerpo.

Debido a que incrementa la irrigación sanguínea al cerebro, es una de las mejores medicinas naturales para tratar los padecimientos relacionados con la vejez, incluyendo la demencia senil, la enfermedad de Alzheimer, la perdida de la memoria y la depresión.

El Ginkgo ha sido utilizado desde hace mucho tiempo para acelerar el sistema circulatorio lento, y contra los males cardiacos y renales. Se ha encontrado incluso, que combate el asma, la disminución auditiva, la disminución de la memoria y de las facultades intelectuales, el tinnitus, y la claudicación intermitente de las piernas.

SUSTANCIAS ACTIVAS DEL GINKGO BILOBA
El Ginkgo Biloba contiene dos grupos principales de sustancias diferentes: flavonoides y terpenos. El grupo de flavonoides se compone de ginkgo-flavon-glucósidos (ginkgo heterósidos) y el de los terpenos, se encuentra formado por ginkgólidos y bilobálidos. Los flavonoides resultan el grupo de sustancias activas de mayor importancia y relevancia farmacológica, el grupo de terpenos, tiene importancia adicional. Además el Ginkgo contiene sitosterol, lactonas y antocianinas.

EFECTOS DEL GINKGO BILOBA
El Ginkgo presenta un amplio campo de acción que solo puede ser explicado por el hecho de que posee un numero de distintos puntos para su acción directa en el organismo humano. Por ejemplo, aumenta la tolerabilidad a la hipoxia, a la vez que ejerce un efecto anti-isquémico muy potente. Al mismo tiempo mejora las propiedades reológicas de la sangre, lo que es de particular importancia en las patologías donde está afectada la circulación periférica.

Con la administración de Ginkgo Biloba se logra una mejoría en las propiedades del flujo de la sangre mediante una reducción en la agregación y la adhesividad trombocíticas, así como mediante una reducción de la viscoelasticidad, y la viscosidad plasmática, así como de la circulación sanguínea completa.

Mediante diversos estudios se ha comprobado científicamente estas propiedades y se ha confirmado que protege la membrana eritrocítica contra la hemólisis, ejerciendo una favorable influencia tanto en el componente viscoso, como sobre el elástico, que tan frecuentemente están implicados en los ataques apopléticos. En los vasos sanguíneos restablece el equilibrio de tromboxano-prostaciclina, alterado en cualquier tipo de enfermedad cardiovascular o vascular. Al reducir los volúmenes de tromboxano A2 y elevar los niveles de prostaciclinas de las tres series conocidas, se consigue indirectamente un efecto fibrinolítico, efecto sumamente importante en cualquier tipo de isquemia o enfermedades cardiovasculares. A su vez, la prostaciclina reduce el tono vascular y actúa contra la agregación trombocítica. Además estabiliza la permeabilidad capilar. Estimula el ingreso y procesamiento de oxigeno y glucosa a las células, elemento indispensable en el mantenimiento del metabolismo celular.

Se ha podido comprobar también un importante efecto antioxidante del Ginkgo Biloba. Como consecuencia de la reacción en cadena de los radicales libres sobre los ácidos grasos poliinsaturados de las membranas celulares, estas pierden su semipermeabilidad selectiva, lo que conduce a una pérdida considerable de su funcionamiento. El Ginkgo Biloba inhibe la formación de radicales libres y de esta forma actúa en contra de la perdida de la función de la membrana celular.  Se ha estudiado y documentado muy bien la inhibición de radicales de DPPH (difenilpicrilhidrazilo) y radicales hidroxilo.

Se ha estudiado el efecto del Ginkgo Biloba en isquemia cerebral. Con la administración de Ginkgo Biloba se encontró una reducción manifiesta del edema cerebral y una mejoría significativa de los trastornos en el equilibrio iónico (perdida de potasio, aumento de sodio).

Se ha encontrado un incremento de los procesos de lavado de arrastre en la base coclear después de administrar Ginkgo Biloba, lo cual podría ser de importancia clínica, particularmente en el tratamiento de enfermedades tales como tinnitus, trastornos auditivos agudos, trastornos de la audición por síndrome cervical.

Se han realizado diversos estudios en los trastornos del funcionamiento cerebral como resultado de alteraciones principalmente vasculares, degenerativas, o formas combinadas, en los que se ha logrado una mejoría notable con la administración de Ginkgo Biloba. En el caso de trastornos del funcionamiento cerebral (capacidad intelectual reducida e insomnio), se encuentran síntomas conducentes específicos fuera del contexto original. Los síntomas que se pueden presentar en este trastorno son: mareo, tinnitus, cefaleas, pérdida de memoria, inestabilidad emotiva con ansiedad. En el caso de tinnitus se ha logrado establecer una mejoría significativa con el Ginkgo Biloba.

Fuentes:
AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado, N.D.
Fundador y Presidente
LOS ANTIOXIDANTES HARÍAN FRENTE A LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS

La existencia de antioxidantes en los alimentos disminuye debido a los acelerados procesos agrícolas de crecimiento a que son sometidos, sin embargo, los antioxidantes aún pueden aprovecharse en buena medida en productos frescos y naturales, sostuvo Tsao Rong, miembro del Centro de Investigación de Alimentos en Guelph, Ontario, Canadá.

En este sentido el investigador dijo que los alimentos aún mantienen sus nutrientes, por acelerado que sea su crecimiento, aunque en muchos casos los procesos agropecuarios se han impuesto para obtener mayor producción y sacrifican de esta manera la calidad nutricional, es decir, que los acelerados procesos de producción influyen para que la calidad y cantidad de nutrientes disminuya.

El doctor Tsao Rong es originario de China, con estudios en Japón y Estados Unidos; trabaja en Canadá desde 1992 en el sistema Agri Food Canadá. Sus áreas de investigación se centran en dos aspectos principales: efecto de compuestos naturales para la conservación de alimentos con el fin de asegurar su inocuidad, y el efecto de compuestos naturales en la salud -área conocida como alimentos funcionales y nutracéuticos-.

Los alimentos funcionales y nutracéuticos son aquellos que tienen un efecto positivo para la salud, más allá de los efectos nutricionales tradicionales, éstos ayudan a prevenir y hacer frente a las enfermedades crónicas tales como cáncer, obesidad, hipertensión, trastornos cardiovasculares, ya que éstas se relacionan estrechamente con la dieta alimenticia.

A través de estas actividades el doctor Tsao Rong busca analizar el estado de los alimentos funcionales y nutracéuticos con énfasis en los antioxidantes presentes en productos naturales y sus efectos a la salud

Cuestionado sobre la importancia de consumir antioxidantes, el investigador explicó que es necesario llevar una alimentación balanceada y que en los organismos saludables es suficiente consumir frutas, vegetales y granos (que son los alimentos que tienen más antioxidantes), pero si ya existen problemas de salud, se justificaría el consumo de suplementos alimenticios que los contengan.

Los antioxidantes nos protegen contra los RADICALES LIBRES, que son sustancias que el cuerpo elabora como parte del metabolismo y como defensa contra las bacterias. Algunos factores, como la exposición excesiva a la contaminación ambiental o a la luz ultravioleta, las enfermedades, los medicamentos, el tabaquismo, los productos animales, los alimentos fritos y cualquier grasa expuesta al calor, el oxígeno y la luz, los productos ahumados y asados a la barbacoa, es decir, cualquier cosa que produzca humo, y los combustibles de los motores, pueden provocar un aumento en la producción de radicales libres. Si no se les presta atención, estas sustancias inestables y potencialmente peligrosas pueden crear condiciones precipitantes de cáncer y padecimientos cardiovasculares.

Para hacer frente a estos radicales libres, el organismo necesita más antioxidantes de los que puede producir, especialmente durante los períodos de enfermedad o durante la exposición a la contaminación.

Las vitaminas E y C y los betacarotenos, la forma primaria de la vitamina A, ayudan a neutralizar los radicales libres, al igual que el selenio, el cobre y el cinc. Los bioflavonoides presentes en algunas frutas y verduras, como los cítricos y uvas, también tienen propiedades antioxidantes.

Cinco raciones de fruta y verdura fresca bastan para proteger a un adulto normal siempre que no ingiera un exceso de radicales libres. De lo contrario, se recomienda la ingestión diaria de suplementos desde la edad más temprana posible.

Hoy en día dispone Forever Living Products de los últimos avances en complementos nutricionales que ayudan a eliminar los radicales libres.
Aloe Vera Gel (Ref: 015): Uno de los mejores complementos nutricionales disponibles por su alto poder antioxidante.
Aloe Berry Nectar (Ref: 034): Todos los beneficios del Aloe Vera Gel combinado con zumo natural de manzana y arándano, rico en vitaminas A y C, antioxidantes, potasio y pectina.
Pomesteen Power (Ref: 262): Contiene el 100% de estos aliados de nuestra salud y magostán (una fruta que contiene una gran concentración de Xantonas, uno de los más potentes antioxidantes.)
Aloe2Go (Ref: 207): Combina lo mejor de las bebidas Aloe Vera Gel y Pomesteen Power.
A-Beta-Care (Ref: 054): Tiene poderosos nutrientes antioxidantes como vitamina A, vitamina E y Selenio.
Gin-Chia (Ref: 047): Contiene dos poderosas hierbas antioxidantes, la Chia y el Ginseng.
Lycium Plus (Ref: 072): Contiene licium y extracto flavonoides de regaliz (uno de los más poderosos antioxidantes).
Absorbent-C (Ref: 048): Un poderoso antioxidante imprescindible para mantener una buena salud.
Nature´s 18 (Ref: 271) que contiene 18 frutas y verduras con un elevado contenido de antioxidantes y otros fitoelementos. 
LA CALIDAD DEL SEMEN DEPENDE DE LOS ANTIOXIDANTES DE LA DIETA

Investigadores españoles, entre los que se encuentran científicos de la Universidad de Murcia (UMU), han descubierto que la calidad del semen depende de los antioxidantes en la dieta.
Se trata de unas moléculas que se encuentran principalmente en frutas y verduras, y que son capaces de retardar y prevenir la oxidación de otras moléculas.

El estudio, realizado en dos centros de infertilidad de Alicante y de Murcia, y que ha publicado en Internet la revista 'Fertility and Sterility' concluyó que "una baja ingesta de antioxidantes se asocia con una baja capacidad reproductora del semen", según fuente consultadas por Europa Press del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) del Ministerio de Ciencia e Innovación.

En este sentido, el autor principal del artículo e investigador de la UMU, Jaime Mendiola, explicó que su anterior investigación, publicada el pasado mes de marzo, mostró que los hombres que comen mucha carne y lácteos grasos "tendrían una menor calidad seminal que aquellos que consumen más frutas, verduras y lácteos desnatados", mientras que el actual trabajo "ha comprobado que si tomas más frutas y verduras, lo que están ingiriendo son más antioxidantes, y al final esto es lo importante".

Al respecto, recordó que, desde hace cuatro años, los expertos analizan la asociación entre los hábitos dietéticos o las exposiciones ocupacionales y la calidad seminal en varones que acuden a clínicas de fertilidad, con el objetivo, comprobar si la mayor o menor ingesta de vitaminas, que actúan como antioxidantes, puede influir en la calidad del semen.

La función de estas moléculas, presentes en alimentos como los cítricos, los pimientos o las espinacas, es bajar el nivel de estrés oxidativo que interviene en la calidad seminal, y mejorar tanto los parámetros de concentración como la movilidad y morfología de los espermatozoides.

El estudio se realizó en 61 varones, 30 de ellos con problemas reproductivos y 31 que ejercían como controles. "Observamos que en las parejas con problemas de fertilidad que llegaban a la clínica, los hombres con una buena calidad seminal consumían más verduras y frutas, es decir, más vitaminas, ácido fólico y fibra y menos proteínas y grasa, que los hombres con baja calidad seminal", sostuvo Mendiola.

Asimismo, matizó que "una dieta sana no sólo es buena para evitar enfermedades, sino que podría influir en la mejora de la calidad seminal", y añadió que "lo que no sabemos todavía es la diferencia entre tomar estas vitaminas de manera natural y mediante suplementos", aunque avanzó que en los estudios que realizará en Estados Unidos, donde el consumo de vitaminas en pastillas es muy frecuente, tendrán en cuenta los suplementos".

Cada vez más estudios científicos apuntan que la calidad seminal humana y la fecundidad masculina han disminuido durante las últimas décadas. Según las conclusiones del estudio europeo 'Diferencias de calidad seminal y resultados reproductivos', realizado entre 2000 y 2008 por el Instituto Valenciano de Infertilidad, el semen español está a la cola en el ránking en cuanto a volumen (novena posición), movilidad (décimo puesto) y concentración.

Sin embargo, tras analizar la calidad del esperma, la investigación evaluó su funcionamiento, es decir, su capacidad para lograr una gestación, un parámetro en el que los españoles lograron situarse en la segunda posición, solo por detrás de Portugal. "La calidad de los españoles está en la media europea, no podemos preocuparnos, aunque hay que controlarlo", subrayó Mendiola. En los países del norte de Europa, como Dinamarca, un 40 por ciento de los jóvenes tiene una calidad seminal por debajo de lo recomendable para ser fértil, según el investigador, quien señaló que los expertos daneses "están estudiando el tema porque es preocupante".

"Los hábitos de vida pueden estar muy relacionados con la calidad seminal y los parámetros de fertilidad en humanos, y desde hace varios años se está haciendo hincapié en la importancia de las posibles exposiciones a tóxicos y contaminantes como plaguicidas, y xenoestrógenos, entre otros, durante el embarazo en el útero materno, lo cual podría comprometer también la capacidad reproductiva de los futuros bebés en la edad adulta".

En el estudio, titulado 'A low intake of antioxidant nutrients is associated with poor semen quality in patients attending fertility clinics', han participado, además de Mendiola, los científicos Alberto M. Torres-Cantero, Jesús Vioque, José M. Moreno-Grau, Jorge Ten, Manuela Roca, Stella Moreno-Grau, y Rafael Bernabéu.

Extraído del enlace de Europa Press:

http://www.europapress.es/salud/noticia-calidad-semen-depende-antioxidantes-dieta-20090601192716.html
EL AJO CURA Y PREVIENE CON EFICACIA MULTITUD DE MALES

En esta entrada queda resumido todo sobre este vegetal: su historia, su mitología, sus usos domésticos y las últimas investigaciones científicas que revelan sus propiedades curativas realmente sensacionales. La ciencia puso algunas objeciones que íntegramente recogemos. Un trabajo extenso pero eficaz. Aplicarlo puede mejorar tu salud.
El ajo pertenece a la familia de las Liliáceas, que abarca unas 3.500 especies de plantas herbáceas y árboles. El género Allium, que incluye también hortalizas tan conocidas como las cebollas, las cebolletas, el cebollino y el puerro, el ajo es el más importante de la familia.
Las propiedades saludables del ajo como condimento y medicamento ya eran conocidas por los antiguos egipcios, hebreos y romanos. En la actualidad, su uso terapéutico quedó relegado a favor de su uso como condimento pero tal olvido ha sido subsanado.
Según los historiadores, el ajo procede de los países del centro de Asia -en concreto del Allium longicuspic, una variedad de ajo endémica de Asia central-, desde donde se propagó al área mediterránea y, de ahí, al resto del mundo. Hay evidencias de que el ajo ya se consumía en Egipto hace 5.000 años. Durante siglos el consumo de los dientes de ajos ha estado ligado a la Medicina popular. Un papiro egipcio del siglo XV antes de Cristo, el Codex Ebers, incluye 22 formulas en las que se nombran los ajos para luchar contra dolencias como cardiopatías, cefalalgia, mordeduras, lombrices, tumores y otras.
El ajo es sinónimo de vitalidad. No sabríamos decir si es más precioso para nuestro organismo, pero cuando se ve crecer en el huerto, es seguro que la salud y la alegría reinan en la casa.
Para muchos fue un alimento tan importante como el propio pan. Las amas de casa no se cansaban de alabar esa costumbre de dar a los niños para merendar un pan frotado con ajo y un chorito de aceite de oliva.
El ajo es primo de la azucena y del muguete. Este "senador" del huerto, de levita verde, cabeza florida desmelenada y bulbo rosa o alabastro es asiático oriundo de regiones donde las personas viven muchos años, donde los viejos son más canosos y donde, curiosamente, el porcentaje de afecciones cancerosas es más bajo que en cualquier otro lugar del mundo.

Egipto antiguo: la primera huelga de la historia, los esclavos exigen su dieta de ajo

Hace mucho tiempo que el ajo conquisto Egipto. Los faraones lo daban todos los días a los esclavos constructores de pirámides. En aquella época se hacían también collares de ajos para los niños, para protegerlos de los parásitos, y se utilizaba la planta para descubrir la fecundidad de las mujeres.
Por ello, no es de extrañar que en los enterramientos de los faraones se incluyeran vasijas conteniendo ajos y cebollas, para condimentar adecuadamente sus comidas de ultratumba.
Entre los defensores históricamente famosos, de los ajos, se encuentran Aristóteles, Hipócrates, Aristofanes, Plinio el Viejo, Herodoto y, más modernamente el mismo Pasteur.
El consuno del ajo también esta arraigado en las culturas de China y de la India.
Pero antes de dejar Egipto y las Pirámides, he aquí una leyenda breve que Herodoto (11.125), recogió como historia en que nos da describe cuenta la primera huelga, ya citada, de brazos caídos en la historia de la humanidad la incluimos en este largo trabajo por que esta ligada y motivada por el ajo. Durante la construcción de la pirámide de Keops, miles de esclavos dejaron los picos y palas de aquel tiempo o las herramientas que usaban y se negaron a trabajar. Se mandó recado al Faraón y se le dijo la causa de aquel insólito fenómeno. Resultó que los esclavos constructores habían dejado de recibir su dieta diaria de ajo y la reclamaban. Se indagó más a fondo y se averiguó que varios crueles capataces querían ahorrarse el ajo y el tiempo que los esclavos empleaban en comer su almuerzo, diez o quince minutos.
El Faraón despidió a los capataces culpables y el ajo lo sirvieron varios magistrados de la Corte, en abundancia pues no podían repudiar a los obreros porque la pirámide tenia que ser terminada.

En las Olimpiadas de la Antigüedad, el ajo la "droga" de los atletas

Los griegos hacían también pues, gran consumo de ajos a pesar de llamarlos "rosa fétida". Según la Odisea, el dios Hermes recomendó el ajo a Ulises contra los encantamientos de la bruja Circe que convertía a los hombres en cerdos. En los Juegos Olímpicos de entonces, los atletas comían un diente de ajo antes de competir. Galeno, la eminencia médica de la época, hizo del ajo la panacea de los olímpicos. Su colega Dioscorides veía en el un tónico, un diurético, un vermífugo, un antídoto contra los venenos y el remedio del asma, la ictericia, el dolor de muelas y las erupciones cutáneas.
También los griegos tenían la costumbre de poner bulbos de ajo sobre las piedras en los cruces de camino para ofrecerlo a Recata, la diosa de la magia, los hechizos y las seducciones y así ganar sus favores. En los países del bajo mediterráneo se le conocía por el nombre de "alium", palabra de origen céltico que significa ardiente. Este termino derivó en la denominación actual en la mayoría de las lenguas latinas. En la Edad Media, el ajo era elogiado como remedio eficaz de numerosas enfermedades.
La planta del ajo silvestre crece también en regiones de Europa meridional y es en esa zona donde se cultivan los ajos por su importancia comercial, sobre todo España, Francia e Italia. España ostentaba el cuarto nivel mundial en la producción de ajos, pero Egipto le desplazó y también Rusia. Una buena parte de la producción española se dedica a la exportación.
A finales de siglo XIX, los españoles introdujeron el ajo en el continente americano.
En los comercios de todos los países se pueden distinguir en grupos de ajos identificados por el color de su piel: ajo blanco o común, rustico, resistente y carnoso, de mayor tamaño que el ajo morado, de buena productividad y conservación. Suele consumirse seco y se caracteriza por su marcado sabor y aroma persistente. Es la variedad más común en casi todas partes. En cuanto a sus propiedades nutritivas: si se revisa el análisis bromatológico de los ajos, es sorprendente su elevado aporte energético, gracias a su riqueza en proteínas e hidratos de carbono, en comparación con el resto de verduras y hortalizas. No obstante, la cantidad que se consume de ajo, en cada plato, no es equivalente a la de otras verduras. Por ello, el aporte nutritivo y energético de esta hortaliza es casi irrelevante. Todo esto a pesar de su riqueza mineral (potasio, fósforo, magnesio, zinc y yodo) y vitamínica, en la que destaca el contenido de vitaminas del grupo B, como la B1, B3, B6 y con cantidades discretas de vitamina C y E.

A través del tiempo y de la historia, se van descubriendo sus virtudes y sus propiedades sin efectos adversos

Mucho más serias son las dos "nuevas" propiedades que la medicina ha descubierto en él: combate la diabetes y baja la tensión arterial. Pero si hubiera que enumerar las múltiples virtudes de los ajos se procedería así:
Primero, es un antibiótico y un antiséptico general. Un célebre sabio confirmó que los vapores de ajo eliminan activamente los microbios peligrosos. En varios países de Europa central se acostumbraba antaño a aplastar dientes de ajo en cada habitación de la casa al menor rumor de epidemia. ¿Otra prueba de la sabiduría popular?. Es un regulador de la flora intestinal. Al igual que las aves rapaces mantienen en equilibrio la población de roedores dañinos en los campos, el ajo controla la proliferación en nuestro tubo digestivo de ciertas bacterias peligrosas. Por ello lo recomiendan en la mayor parte de los casos de diarrea, disentería, calambres de estomago, pesadez, flatulencias, etc.
Es un vermífugo extraordinario. Sin miedo a error se puede afirmar que es bueno como antihelmíntico (destrucción natural de toda clase de lombrices, tanto las acáridas como los peligusos oxiaros así como contra la solitaria, con propiedades antisépticas y puede curar o frenar infecciones. En Rusia durante la segunda guerra mundial se trataban heridas de arma de fuego colocando alrededor de las infectadas vendas embebidas en ajo y los rusos evitaron muchas bajas mortales en Stalingrado aunque fue el pueblo que tuvo más muertos durante ese conflicto, por causa de la penuria de ayudas médicas así como por el trato brutal a los heridos. Entonces se introdujeron sistemas casi artesanales de medicina de guerra, a base de vegetales y plantas. El ajo fue vital llegándose a reducir el ajo a vapor e inhalarlo, para las enfermedades pulmonares muy comunes a causa del frío.
Es un incomparable estimulante del organismo y regulador de las funciones esenciales. Esta indicado en los trastornos hepáticos y de las glándulas endocrinas (tiroides, suprarrenales, etc.), gota, ciática, vértigos, zumbidos del oído, sofocos, etc.

El ajo es sobretodo hoy una medicina y es así como se estudia en esta entrada sin dejar los otros mil aspectos culinarios que posee.

Es antidiabético, pues regula la proporción de la glucosa en sangre. Todas las personas nacidas en familias "con riesgos altos" y también los obesos deben hacer de él el mayor uso posible.
Probablemente los del tubo digestivo, en la medida en que regula el estreñimiento (y, por lo tanto, la autointoxicación) y estimula la secreción de los jugos estomacales al mismo tiempo que desinfecta el intestino. A veces, lamentablemente, no podemos evitar repeticiones de conceptos parecidos.
El ajo es también el mejor amigo del sistema circulatorio. No solo reduce la tensión (la hipertensión, principal responsable del infartos y de la congestión cerebral, que constituye una de las plagas de nuestra época), sino que suaviza los vasos sanguíneos (contra la arteriosclerosis), regulariza el índice de colesterol, favorece la acción de los glóbulos rojos transportadores del oxigeno y combate la intoxicación por la nicotina (¡atención los fumadores empedernidos!) y los contaminantes.

El ajo bajo los investigadores: en busca de una molécula llamada alicina

Cualquier cosa que se diga en contra o exagerada a favor del uso del ajo como alimento o medicina, es síntoma de que se puede negar la historia en uno u otro sentido pero no la evidencia de su composición rica en proteínas y calcio; en potasio y fósforo y una buena proporción de las vitaminas ya citadas.
Con paso precavido pero seguro, científicos, herbalistas y hombres de ciencia, quitando al ajo la envoltura de la mitología han investigado naturalmente el cáncer, cotejando también viejas historias en países como Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania e Inglaterra, viejos dichos, proverbios y costumbres populares respecto al ajo.
El profesor Eric Block, de la Universidad Estatal de Nueva York, Albany, USA, ha sido íntimo colaborador de E.J. Corey, Premio Nobel de Química de 1990. Desde hace más de 25 años, el profesor Block investiga intensamente sobre compuestos presentes en el ajo. Sus descubrimientos, junto con los de otros científicos nos permiten tener una idea bastante precisa de la situación.
La sustancia mas notable presente en el ajo es la aliina, que constituye por si misma en 0.24% del peso global del vegetal. Es poco olorosa y con mínimos efectos terapéuticos. Sin embargo, cuando se corta un diente de ajo la aliina se pone en contacto con la enzima alinasa y se transforma inmediatamente en otra molécula, la alicina, que es la que proporciona el olor característico al ajo cortado o machacado.
La alicina es muy reactiva, y en los extractos de ajo crudo o cocido se puede encontrar ciertos derivados químicos de la misma, bautizados como ajoenos y ditiinas, que poseen una potente acción antiagregante plaquetaria, protectora contra la arterosclerosis. Pero aun hay más, tiene una gran actividad antitumoral y antifúngica, así como antioxidante contra los perjudiciales radicales libres. En general, ya se conocían con anterioridad eso efectos antiinfecciosos de los ajos. Por ejemplo, el jugo de ajo diluido 125.000 veces, inhibe en laboratorio el crecimiento de numerosas bacterias y muchos hongos y levaduras. Datos epidemiológicos sobre diversas poblaciones, con diferentes consumos de ajos y de cebollas, también han confirmado los efectos benéficos cardiovasculares antiinfecciosos que proporciona el consumo semanal de más de 10 gramos de ajo o de 300 gramos de cebollas. Sin embargo, los preparados comerciales de ajo, que contiene alicina, pero que no dan lugar a la producción de ajoeno, no muestran las mismas propiedades anticoagulantes o antiateroscleróticas que los preparados de ajos crudos o cocinados.
La Bioquímica; los científicos del Instituto de Weizmann, Rehoboth, Israel, han sido capaces de lograr y patentar la síntesis química industrial de grandes cantidades de la molécula aliina y, con la enzima alinasa, biotecnológicamente, han logrado su transformación en alicina muy pura. Usando esta alicina pura, han investigado sus efectos moleculares, plasmando sus investigaciones en diversas publicaciones tales como: la revista Antimicrobial Agents and Chemoterapy y la Biochimica Biophysica Acta. En resumen, han llegado a demostrar la acción antimicrobiana de la alicina. El compuesto que se forma al partir, o machacar o cocinar los ajos, se debe a que actúa como un potente inhibidor de ciertas enzimas tales como cistein-proteinasas y deshidrogenasas.
Estos dos tipos de enzimas representan un papel importante en el tratamiento de las infecciones causadas por bacterias, hongos y virus. Por otra parte, la aliina también inhibe ciertas enzimas con grupos tioles (azufrados), que participan en la biosíntesis del colesterol, por lo que ello podría explicar el postulado efecto hipocolesterolemico del ajo y también sus saludables propiedades cardiovasculares. Sentimos de veras meternos en nomenclaturas médicas, tan difíciles de masticar como el ajo.
Los resultados saludables del consumo de ajo, bioquímicamente, se están confirmando, pero para que tengan lugar es necesario la ingestión de la sustancia olorosa que les da su olor característico, cuyos derivados volátiles inevitablemente exhalamos en la respiración y transpiración.

Los estudios confirman la tesis del Dr. González Saviolli, de la Federación Argentina de Cardiología

Los investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, llevaron a cabo un registro durante seis meses de 170 personas de entre 30 y 65 años que tenían LDL (o lipoproteína de baja densidad, el llamado colesterol "malo") moderadamente alto.
Los participantes fueron divididos en cuatro grupos. Uno de los grupos consumió un diente de ajo de cuatro gramos cada día; el segundo ajo pulverizado y el tercero un extracto de ajo. El cuarto un placebo. Todos los meses se median sus niveles de colesterol. Pero antes se pidió a todos lo participantes que evitaran el consumo de alimentos que contuvieran ajo y redujeran su ingestión de cebolla y clavo, que se sabe contienen ciertos compuestos químicos similares a los del ajo.
Los investigadores esperaban confirmar que el ajo, particularmente crudo, era efectivo en la reducción del colesterol. Sin embargo descubrieron que "ninguna de las tres formas de ajo mostró efectos estadísticamente importantes en las concentraciones de colesterol LDL en la sangre".

"No se vio ningún efecto secundario grave –agregan- aunque la mitad de los que consumieron ajo crudo mostraron mal olor corporal y mal aliento".

FUENTES: AHANAOA A. C.
Miguel Leopoldo Alvarado, N.D.
Fundador y Presidente


PRECAUCIONES
El uso del ajo en dosis elevadas, especialmente crudo o en extractos, está desaconsejado en casos de hemorragia, ya sea de causa traumática (heridas, accidentes, etc. ) o menstrual (reglas abundantes).
Debido a su acción fluidificante de la sangre, las dosis altas de ajo pueden prolongar las hemorragias y dificultar los procesos de coagulación.
No se recomienda el empleo continuado de grandes dosis de ajo durante el embarazo.

PREPARACIÓN Y EMPLEO
El ajo puede tomarse de muchas maneras formando parte de infinidad de recetas culinarias, aunque aquí destacaremos solo las que más convienen desde el punto de vista medicinal.
Crudo: Masticar 1-3 dientes de ajo, preferiblemente por la mañana.
Cápsulas o perlas: Tiene la ventaja de no provocar mal olor corporal. Forever Garlic-Thyme (Ref: 065) es un producto de Forever que ha combinado el ajo y el tomillo en una cápsula de gelatina sin olor para mantener una buena salud.

Para uso externo son muy útiles:
Contra los parásitos intestinales introducir un diente de ajo crudo untado en aceite por el ano, como si fuera un supositorio. De esta forma se alivia el picor anal de los niños, y se produce un marcado efecto vermífugo.
Para los callos de los pies: aplicar un trozo de ajo machacado sobre el callo sujetándolo con una tirita o una venda. En dos o tres días el callo se ablanda y se desinflama. 
CONSIGUE UNOS OJOS SANOS A CUALQUIER EDAD

Hay determinadas dolencias oculares que suelen aparecer a medida que vamos envejeciendo. Para evitarlas, es necesario estar atentos a sus síntomas y ponerles remedio lo antes posible.
No debemos subestimar esas pequeñas molestias o problemas de visión que podemos notar en un momento dado. Además de afectar nuestra calidad de vida, pueden estar revelándonos un problema ocular que vale la pena detectar.

OJO SECO
Los ojos producen unas 400 gotas de lágrima a diario. Hay, sin embargo, una serie de factores que pueden reducir esta cantidad, como pasar demasiadas horas ante el ordenador, determinados fármacos y cosméticos, agentes atmosféricos como el viento, el sol, etc., o la degeneración de las glándulas lagrimales propia de la edad (es un trastorno común en la menopausia).
Síntomas
Produce enrojecimiento y la sensación de tener arenilla en los ojos. También es habitual levantarse por la mañana con los ojos pegados.
Qué hacer
Para mejorar los síntomas, se aconseja colocar un humidificador en casa y utilizar las denominadas “lágrimas artificiales”, unas gotas oculares que lubrican los ojos. Para aumentar el líquido lagrimal, se pueden masajear los ojos con los párpados cerrados. También son útiles los lavados con manzanilla o aplicar compresas tibias. Los casos más graves pueden requerir cirugía.
Ayuda dietética
Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 (pescados azules, nueces, semillas de lino, etc.,) ayudan a lubricar el ojo. También se aconseja no abusar del azúcar ni de la sal.

CATARATAS
Se trata de la pérdida de transparencia del cristalino, la lente que tenemos detrás de la pupila y que nos permite enfocar los objetos. Es un trastorno que afecta aproximadamente al 60% de las personas de la tercera edad.
Síntomas
Esta alteración produce la disminución de la visión de forma lenta y progresiva. La sensación es de tener la vista nublada y desenfocada que se acrecienta, por ejemplo, en ambiente oscuros con focos de luz o con luz solar intensa.
Qué hacer
El único tratamiento eficaz es la cirugía y se lleva a cabo cuando los problemas de visión no permiten desempeñar correctamente las actividades habituales. La operación consiste en extraer el cristalino y reemplazarlo por una lente artificial de silicona, plástico o acrílico.
Ayuda dietética
En este caso, la vitamina C resulta imprescindible. Son ricos en este nutriente todos los cítricos, el kivi, las fresas, las coles de Bruselas, las espinacas, etc.

GLAUCOMA
Tiene lugar cuando la presión del fluido que hay dentro del ojo es excesiva. Es una dolencia grave que, si no se trata a tiempo, puede afectar el nervio óptico, ocasionando pérdida de la visión.
Síntomas
Al principio, es común que no cause síntomas. Por esta razón, se recomienda realizar exámenes regulares para detectarla. Cuando está avanzada, pueden producirse señales como pérdida de visión lateral o periférica, vista borrosa, visión de halos, dolor en los ojos, cefalea, etc.
Qué hacer
En principio, es una enfermedad que no tiene cura, aunque es posible retrasar o detener temporalmente su evolución reduciendo la presión articular con medicación o cirugía. La operación puede realizarse con láser.
Ayuda dietética
Se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en flavonoides, como el té, la soja y la verdura de hojas verdes.

DEGENERACIÓN MACULAR
Aparece cuando se daña el área que rodea los vasos sanguíneos que irrigan la mácula, la zona de la retina que permite una visión más nítida y detallada. Puede ser seca (cuando los vasos sanguíneos se vuelven delgados y frágiles) o húmeda (los vasos sanguíneos se rompen y crecen nuevos vasos anormales). El tabaquismo, la edad avanzada, los antecedentes familiares, los niveles altos de colesterol perjudicial y la hipertensión arterial son factores que aumentan el riesgo de sufrirla.
Síntomas
En un primer momento, es posible que no se noten molestias pero, a medida que la enfermedad avanza, se pierde progresivamente la visión central, que se vuelve borrosa, y se deforman las imágenes.
Qué hacer
Tampoco en el caso hay ningún tratamiento eficaz, aunque hay métodos que permiten retrasar su evolución. Cuando se trata de la DMAE seca, la más habitual, se puede recurrir a determinados suplementos nutricionales. En el caso de la húmeda (la menos frecuente y la más agresiva), se puede recurrir a la cirugía láser o al uso de fármacos inyectados directamente en el ojo.
Ayuda dietética
Como en todas las enfermedades degenerativas, es conveniente aumentar la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes, como toda la fruta y la verdura.

CONSEJOS A TENER EN CUENTA
Para mantener la vista en buenas condiciones, es conveniente seguir estas pautas.
No fumar. El tabaco aumenta el riesgo de sufrir numerosos problemas visuales, como la degeneración macular.
Proteger los ojos. Cuando nos expongamos al sol, es conveniente utilizar gafas con filtro de protección ultravioleta.
Cuidar la salud. También es necesario someterse a chequeos para controlar los niveles de colesterol, la hipertensión…
Ojo con el sobrepeso. Pesar más de lo normal aumenta el riesgo de padecer diabetes y otras enfermedades que pueden causar pérdida de visión (enfermedad diabética del ojo, glaucoma…).
Evitar la fatiga. Si trabajas con ordenador, procura descansar cada 30 minutos, mirando un punto lejano durante 20 segundos. 

CÓMO DISTINGUIR Y COMBATIR LA FATIGA CRÓNICA Y LA FIBROMIALGIA

Sus síntomas son similares, pero se trata de enfermedades distintas. Ambas provocan molestias muy incapacitantes como sensación de fatiga física y dolor articular, pero su origen es diferente. Algunas terapias y determinados fármacos pueden mejorar la calidad de vida de quienes las padecen.
Las personas aquejadas por estas dolencias se les llaman “enfermos invisibles”, ya que los síntomas que sufren son tan inespecíficos y de una intensidad tan difícil de mesurar que, muchas veces, son achacados a una depresión o a una sensibilidad excesiva al dolor. Ambas dolencias, sin embargo, están incluidas en el registro de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. Son, por lo tanto, trastornos plenamente reconocidos con un protocolo específico de actuación.

DEFINICIÓN Y DIFERENCIAS
Aunque es bastante frecuente sufrir las dos enfermedades de forma simultánea (entre el 60 y el 70% de los casos es así), no hay que confundirlas, ya que cada una de ellas tiene un origen y un tratamiento distinto.
SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA (SFC)
Se cree que este trastorno podría deberse a una disfunción del sistema inmune. Suele estar asociado con alteraciones neurológicas, cardiorrespiratorias, endocrinas, etc. En muchos casos, puede sufrirse simultáneamente con fibromialgia.
Síntomas. El signo mas revelador es una sensación de fatiga que no se alivia con el descanso. Se trata de un cansancio muy severo que dura un mínimo de seis meses. Algunas personas pueden sufrir, además, dolores musculares (sobre todo en las piernas), deterioro de la capacidad de concentración, cansancio, insomnio, desinterés…
Origen. Se desconoce a ciencia cierta, aunque se trabaja con varias hipótesis. Puede desencadenarse a causa de una infección vírica o al contacto con químicos ambientales (en este caso estaría asociado con un síndrome de sensibilidad química múltiple). También se cree que pueda deberse a tener una predisposición genética o al estrés emocional.
Cómo se diagnostica. Es difícil detectarla, ya que los síntomas se parecen mucho a los de otras enfermedades (mononucleosis, depresión, hipotiroidismo, etc.). Es necesario, por lo tanto, descartar estas otras dolencias antes de hacer un diagnóstico. Como no hay análisis que puedan detectarla, por regla general, los especialistas se basan en la presencia de síntomas como, sobre todo, el cansancio que no desaparece.
FIBROMIALGIA
Podría tratarse de una alteración del sistema nervioso central. El sistema que regula el dolor está alterado, reconociendo como dolorosas sensaciones que una persona normal ni siquiera notaría.
Síntomas. El más característico es un dolor de duración prolongada en unos puntos específicos (18 en total) que se distribuyen a lo largo de todo el cuerpo: cervicales, músculo trapecio, segunda costilla, glúteos, rodillas, etc.
Origen. Al igual que la SFC, también su causa es desconocida, aunque se cree que pueda ser de origen genético. Lo que sí se sabe es que puede presentarse junto a otras dolencia, como el síndrome de fatiga crónica o el síndrome de sensibilidad química múltiple.
Cómo diagnosticarla. La fibromialgia tampoco es posible detectarla con análisis ni radiografía. Para comprobar su existencia, el especialista activa los 18 puntos de dolor de los que hemos hablado antes (puntos “gatillo”) y comprueba la presencia de otros síntomas (cansancio, irritabilidad…).

TRATARLAS DESDE DISTINTOS FRENTES
En la mayoría de casos, no hay ningún remedio que pueda combatir estas dolencias de forma definitiva. Hay, sin embargo, toda una batería de métodos que, aplicados de forma simultánea, pueden aliviar los síntomas. Con un tratamiento adecuado, se calcula que el 70% de los afectados mejoran considerablemente al año y medio de haberlo iniciado.
Fármacos. Para aliviar el dolor, se suelen recetar medicamentos antiinflamatorios, relajantes musculares e infiltraciones de anestésicos en los puntos más dolorosos. En ocasiones, se pueden recetar medicamentos antidepresivos en dosis bajas. No curan la enfermedad, pero mejoran la calidad de vida, ya que tratan síntomas como el insomnio, la ansiedad o la depresión.
Descanso. Hay que evitar el exceso de actividad los días en los que las molestias son más acusadas. También se aconseja dormir las horas necesarias y levantarse y acostarse siempre a la misma hora. Para mejorar la calidad del sueño, se recomienda tomar infusiones antes de acostarse, darse un baño relajante, etc.
Terapia de apoyo psicológico. En algunas personas, puede resultar muy útil, ya que permite conocer mejor la enfermedad y aprender a mantener una actitud positiva ante ella.
Dieta equilibrada. Para no empeorar los síntomas, se recomienda mantener el peso adecuado mediante una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales. También se aconseja realizar cinco comidas al día, procurando que las cenas sean ligeras y evitar las comidas muy especiadas y las bebidas excitantes (café, alcohol…), sobre todo antes de irse a dormir.
Ejercicio. Resulta muy útil para mantener un tono muscular adecuado, siempre y cuando se adapte a la forma física de cada persona y no exija un esfuerzo exagerado. Los más adecuados son andar, nadar, ir en bicicleta (estática o de paseo) y realizar yoga y taichi.
Aplicación de calor. Los baños y las duchas calientes y las almohadas o mantas eléctricas, cremas con efecto calor son un buen recurso para aliviar el dolor.

NUEVOS TRATAMIENTOS PARA LA FIBROMIALGIA
Aunque todavía no se ha dado con la solución definitiva de estas dolencias, hay una serie de técnicas que ofrecen buenos resultados.
Campos magnéticos. El regulador biofísico (RBF) es una técnica que consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de baja intensidad que regulan el sistema nervioso central. Es eficaz en 8 de cada 10 casos.
Hormona del crecimiento. Se aplica de forma experimental en casos de fibromialgia severa para aliviar el dolor y el cansancio crónico.
Magnesio. Algunos estudios han demostrado que las personas con fibromialgia tienen niveles bajos de este mineral. Se aconseja, por lo tanto, aumentar el consumo de alimentos que lo contengan, como las pipas de girasol, frutos secos, legumbres, etc.

ANTIOXIDANTES, UNA NUEVA ESPERANZA CONTRA LA FIBROMIALGIA
Un nueva teoría podría colaborar en el control de la fibromialgia y mejorar la calidad de vida de los afectados, ya que postula que el exceso de oxidantes en el organismo afectaría a los tejidos pudiendo ser responsable de la enfermedad.

El peroxinitrito, un potente oxidante derivado del oxido nítrico podría intervenir en el desarrollo de la fibromialgia cuando el cuerpo se encuentra expuesto a elementos "estresores" como pueden ser las infecciones, sustancias químicas, traumas físicos o estrés psicológico.
Cada uno de estos estresores incrementa el nivel de oxido nítrico y es ahí donde puede comenzarse el desarrollo de la fibromialgia.
Esta teoría podría explicar por qué las personas afectadas a menudo padecen síntomas diferentes, ya que los oxidantes actúan a nivel local debido a su corta vida que no les permite desplazarse muy lejos y pueden afectar diversos tejidos dependiendo del lugar donde se producen.
Es decir, una persona con fibromialgia puede manifestar cefaleas, mientras que otra no, pero también pueden sentir al mismo tiempo, fatiga crónica y dolor muscular generalizado.

Por las explicaciones anteriores, se piensa que los antioxidantes podrían ayudar grandemente en la reducción de los síntomas de la fibromialgia.
La mayoría de los antioxidantes los podemos obtener en los alimentos, como es el caso de la vitamina C, el selenio, la vitamina E, los carotenos, los flavonoides, el magnesio y demás. Pero también, podrían resultar útiles en los afectados los suplementos antioxidantes para contrarrestar el alto nivel de oxidantes del organismo.

La ingesta de antioxidantes resulta beneficiosa para los pacientes con fibromialgia al permitir mayor vitalidad, menor dolor muscular y mejor estado de ánimo. 


Gte MARIO DOS SANTOS TEL:0424-5009914